Este sábado me quedé enganchado a la pantalla del ordenador desde las 3 pm hasta las 3 am, que al día siguiente madrugaba para irme de viaje, no podía dejar de ver a la ”madre de todas las carreras”, las 24 horas de Le mans, en su 80ª edición. Este año como novedad se presentaban a la carrera los prototipos híbridos en la categoría de LMP1. Dos marcas fueron los que apostaron por la combinación de energía eléctrica con la clásica del petroleo, Audi con el R18 E-Tron Hybrid y Toyota con el TS-030 Hybrid.
El sistema híbrido no era otro que un acumulador de energía cinética de la frenada que se convertía en energía eléctrica, muy parecido al famoso KERS de F1, al que los pilotos llamaban “el pasajero”, ya que va ubicado en el lugar que habitualmente sería para el asiento del copiloto.
Audi marcó con el E-Tron la pole position otro año más, y dejaba claro que había venido a por su decimoprimera victoria a La Sarthe. Toyota por su parte que volvía a Le mans después de años de ausencia clasificó tercero con el TS-030.
Arrancó la carrera y lo hizo con los Audi al frente, Toyota perdía la tercera plaza con uno de los R18 TDI. El ritmo de los coches de los cuatro aros era inpresionate al principio sobre todo del híbrido pero también de los Audi diesel, que dejaron muy atrás a los Toyota híbridos con motor v8 de gasolina. Con el transcurso de la carrera esta diferencia entre la marca europea y la nipona fue disminuyendo ya que Toyota empezó a marcar un ritmo impresionante llegando a alcanzar y superar a varios Audi hasta ponerse segundo muy cerquita del E-Tron. Pero entonces empezó la desgracia para Toyota su mejo coche en la pista, conducido por el ex F1 Davidson, era tocado por un 458 Italia de la categoría de GTE-pro y salía volando por los aires en un accidente espectacular, aunque sin consecuencias para los pilotos, que tuvo parada la carrera durante más de una hora, tiempo en que los coches rodaban tras el coche de seguridad.
Pero ahí no acabó la mala suerte de Toyota ya que justo después de relanzarse la carrera, Nakajima con el TS-030, echaba de la pista, con posterior abandono a raíz del incidente, al novedoso Delta Wing de Nissan. Con este hecho Nakajima fue duramente sancionado, con lo que se vió relegado alas últimas posiciones.
Durante la noche, que es la parte más crítica, no hubo ningún incidente y con la llegada del alba todo seguía igual, con los Audi primeros. Marc Gené que corría con uno de los Audi TDI consiguío remontar hasta la quinta posición durante la noche, ya que su compañero de equipo tuvo una salida de pista y el coche se tiró un buen rato en boxes para ser reparado.
Así pues victoria con triplete para Audi, un año más, y la primera victoría de un coche híbrido en las 24 horas de Le Mans. Decepció de Toyota que tenía coche para haber ganado la prueba. Los españoles, Marc Gené quedó finalmente quinto, y Lucas Ordóñez que corrí para Nissan en LMP2, quedó decimoséptimo.
En la categoría de GT-Pro victoria final después de una lucha encarnizada con el Corvette C6 ZR1, para el Ferrari 458 Italia GT3.
Via: Lemans.org